Durante el congreso EuroPCR 2026, el Dr. Santiago J. Camacho-Freire (Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, Huelva, España), en representación de los investigadores del estudio EMPERATRIZ, presentó los resultados del estudio EMPERATRIZ Epic 36. Este ensayo independiente busca cambiar las reglas del juego al evaluar la viabilidad, seguridad y concordancia del OCT frente al IVUS en lesiones intermedias de tronco.
El problema clínico: ¿Por qué este estudio?
El tronco común izquierdo representa un desafío crítico en cardiología intervencionista (asociado a un 5% de los hallazgos y hasta un 70% de afectación en bifurcaciones). Aunque el IVUS cuenta con una recomendación de clase I-A para guiar el tratamiento, el OCT ha sido tradicionalmente relegado o infrautilizado en este segmento (estimado en apenas un 10-15%) debido a la complejidad técnica de lograr un correcto desplazamiento de la sangre mediante contraste y a la falta de criterios de corte validados para el Área Luminal Mínima (MLA).
El estudio clínico clásico LITRO estableció firmemente que un valor de MLA ≥ 6 mm² por IVUS permitía diferir de forma segura la revascularización del tronco común. El objetivo principal de EMPERATRIZ fue determinar si el OCT ofrece una precisión similar y cuáles deberían ser sus umbrales equivalentes.
Diseño del Estudio y Población
EMPERATRIZ Epic 36 se diseñó como un estudio prospectivo, multicéntrico y no aleatorizado realizado en 16 laboratorios de hemodinámica españoles con amplia experiencia en imagen intracoronaria.
- Población estimada: 150 pacientes (con análisis final centralizado por un Core Lab y un comité de eventos independiente).
- Criterios de inclusión básicos: Lesiones angiográficamente intermedias del tronco común (estenosis del 25 al 60%) evaluadas obligatoriamente con ambas técnicas (IVUS y OCT).
- Protocolo de adquisición: Una adquisición por cada vaso analizado (arteria descendente anterior y circunfleja) con IVUS y OCT, utilizando co-registro angiográfico.
- Seguimiento: Clínico a 12 meses.
Características basales de la cohorte:
- Edad media: 71 años (población predominantemente masculina, 86%).
- Perfil de riesgo elevado: 41% de pacientes con diabetes, 65% con hipertensión y 66% con dislipidemia.
- Presentación clínica: 69% de los casos presentaban síndrome coronario crónico (CCS) y el 31% un síndrome coronario agudo (ACS) cuya lesión culpable no fuera el propio tronco.
Resultados Principales: La Equivalencia del MLA
El estudio analizó la correlación directa entre las mediciones obtenidas por ambos dispositivos ópticos y ultrasónicos (N = 138). Los resultados muestran una fuerte correlación lineal (r = 0,81; p < 0,001) entre el MLA de IVUS y el de OCT, con una diferencia media sistemática de apenas -0,6 mm² (el OCT tiende a infraestimar ligeramente el área respecto al IVUS debido a su mayor resolución).
Para traducir los criterios clásicos de decisión clínica del IVUS al OCT, se realizaron análisis mediante curvas ROC:
- Para un corte de IVUS ≥ 6,0 mm² (criterio para diferir de forma segura): El punto de corte óptimo por el Índice de Youden para OCT fue de 5,4 mm² (AUC = 0,90; 75% sensibilidad, 87% especificidad).
- Para un corte de IVUS ≤ 4,5 mm² (criterio clásico de revascularización franca): El punto de corte equivalente para OCT se situó en 3,9 mm² (AUC = 0,91; 90% sensibilidad, 85% especificidad).
Propuesta de Algoritmo Clínico Basado en EMPERATRIZ
Con base en estos hallazgos, los investigadores proponen un nuevo algoritmo unificado para el manejo de lesiones intermedias de tronco común utilizando indistintamente cualquiera de las dos modalidades de imagen intracoronaria:
- Revascularizar (Revasc): Si el MLA ≤ 4,5 mm² en IVUS o ≤ 3,9 mm² en OCT.
- Zona Gris (Evaluar mediante FFR/iFR): Si el MLA se sitúa entre 4,6 – 5,9 mm² en IVUS o 4,0 – 5,3 mm² en OCT.
- Diferir tratamiento (Defer): Si el MLA ≥ 6,0 mm² en IVUS o ≥ 5,4 mm² en OCT.
Manejo e Intervencionismo: Preferencia por el OCT
En los casos en los que se decidió realizar intervencionismo coronario percutáneo (ICP), los operadores mostraron una clara preferencia por el uso de OCT para guiar el procedimiento (74%) en comparación con el IVUS (49%) o la angiografía aislada (43%).
En cuanto a las estrategias de tratamiento en el tronco común:
- El 88% de los casos se resolvieron mediante la técnica de stent provisional (un solo stent).
- El 12% restante requirió una estrategia de dos stents.
- Solo un 7% de los pacientes globales de la cohorte se derivaron a cirugía de revascularización miocárdica (CABG).






